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Las calderas de gas son equipos que requieren mantenimiento continuo para garantizar su correcto funcionamiento y evitar inversiones excesivas en reparaciones. Por otra parte, un mantenimiento regular de tu caldera es sinónimo de confort y seguridad en el hogar.

En este post hablamos sobre de la reparación de calderas y te damos algunos consejos prácticos para evitar averías. Y si tienes alguna pregunta, no lo dudes: el Servicio de Mantenimiento Junkers siempre es una apuesta segura si tienes que reparar o mantener  tu caldera.

Reparación de calderas de gas: 5 consejos prácticos de mantenimiento

Como ocurre con el cuento de la hormiga y la cigarra, estar prevenido puede ser la clave para pasar un invierno confortable.  Por eso, como expertos en calderas, desde Junkers queremos darte algunas nociones para preparar tu caldera de gas de cara al próximo invierno.

Parece que falta mucho tiempo para la llegada del frío, pero los meses pasan rápido y es mejor estar preparado ante cualquier imprevisto. Siguiendo estos consejos también optimizarás al máximo el funcionamiento de tu instalación. Toma buena nota de ellos:

1. Revisa tu caldera anualmente

Para evitar problemas con las calderas de gas, es importante hacer una revisión anual. A veces, una caldera puede estar aparentemente en buen estado y no dar graves problemas de funcionamiento, y sin embargo tener pequeños goteos, desajustes o alguna pieza rota que pueden provocar fallos más graves.

La revisión la debe hacer siempre un profesional cualificado, preferiblemente el Servicio Técnico Oficial. Consiste, básicamente, en comprobar todos los componentes, seguridades , limpieza y ajuste de los mismos, y certificar el buen funcionamiento del equipo y sus instalaciones.

2. Realiza un “funcionamiento programado”

Al realizar reparaciones de calderas es habitual encontrar problemas que tienen que ver con el poco uso del aparato durante un tiempo prolongado. El consejo para evitar este tipo de averías es bastante sencillo: nuestros expertos recomiendan encender la calefacción, de vez en cuando y diez o quince minutos en los meses de verano. De esta forma comprobarás que todo funciona y no te llevarás “un susto” cuando necesites encender tu caldera de verdad.

3. Controla la presión

Las calderas de gas pierden presión con el tiempo. Por eso, de vez en cuando, hay que comprobar que el indicador de presión se encuentra en los parámetros indicados por el fabricante. En muchas ocasiones, será necesario añadir más presión en el circuito hasta llegar al valor óptimo.

Si tienes dudas, ponte en contacto con tu Servicio Técnico Oficial o consulta el manual del producto. Todas las calderas Junkers incluyen uno.

4. Purga los radiadores

El purgado de radiadores también debe hacerse de manera anual. Su objetivo es eliminar aire del sistema. La operación es muy básica y sencilla pero, si no la hacemos, nuestra caldera no funcionará de manera eficiente, los indicadores de presión variarán y la climatización en las diferentes zonas de la casa no será la adecuada.

Para purgar los radiadores, desconecta la calefacción y gira la llave de purga. Escucharás un leve sonido agudo y “silbante” cuando escape el aire. Después, cuando empiece a gotear agua, cierra la válvula. Para acabar, revisa la presión de la caldera.

5. Comprueba la ventilación y la evacuación de gases

Las calderas defectuosas pueden producir monóxido de carbono. Como ya sabrás, este gas es peligroso y, lo peor de todo, es prácticamente imperceptible, por lo que no se puede ver, oler o saborear. Dicho de otra forma: una pequeña fuga puede tener consecuencias muy desagradables.

Para comprobar la correcta evacuación de las calderas de gas se recomienda avisar a un técnico periódicamente o instalar un detector de monóxido con alarma.

Aprender a identificar otras señales de alerta

Los problemas en las tuberías son habituales cuando hablamos de la reparación de calderas. Por ejemplo, cuando la temperatura cae por debajo de cero, las tuberías exteriores pueden congelarse y dificultar que la caldera llegue a la temperatura adecuada. ¿El truco para evitar este inconveniente? Echar agua caliente para derretir el hielo.

A nivel más práctico, observar las tuberías también puede ayudarte a detectar fugas, pequeñas grietas, ruidos o manchas negras de hollín. También debes vigilar que los respiraderos externos no estén obstruidos o sucios, y que la llama de la caldera sea de azul fuerte y claro, no ahumado. Si la llama es amarillenta o parece “turbia”, puede haber algún problema.

Ante cualquiera de estas señales, ponte en contacto con tu Servicio Técnico Oficial para hacer una revisión a fondo. Como en tantas otras cosas, cuanto antes se detectan las posibles averías, más rápida, sencilla y barata es la reparación de calderas.

Calderas Junkers: servicio técnico a tu disposición

Un buen mantenimiento de tu caldera te permitirá ahorrar dinero en tu factura, optimizar el uso de tu aparato, reducir las reparaciones y aumentar la seguridad en tu hogar.

Contratando el Servicio de Mantenimiento Junkers a través  del Servicio Técnico Oficial obtendrás, además, multitud de beneficios. Consulta las condiciones de este servicio en nuestra página web.

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