En Ahorro de Energía

Las calderas de condensación son uno de los sistemas de calefacción más rentables del mercado. Se estima que con un uso adecuado permiten ahorrar entre un 15 y un 30% de energía (independientemente de si tenemos una instalación de suelo radiante o de radiadores) y, debido a sus características, pueden adaptarse prácticamente a cualquier vivienda. Es más, incluso en las peores condiciones de funcionamiento, su rendimiento sigue siendo un 5% mejor que otras calefacciones.

Hoy desde Junkers te damos algunos consejos para que aprendas cómo ahorrar en calefacción si tienes una caldera de condensación. Como verás, estas calderas son altamente eficientes y respetuosas con el medio ambiente, y la inversión es rentable desde el primer día. No obstante, conviene tener estos “trucos” en cuenta para que optimices su uso sin perder el confort en tu hogar.

¿Por qué las calderas de condensación son tan eficientes?

Las calderas de calefacción por condensación se han diseñado para cumplir dos objetivos: por un parte, calentar agua que sirva para distribuir por el sistema de calefacción de la casa y, por otra, calentar agua para uso doméstico (lo que habitualmente se llama a.c.s y que es el agua que utilizamos para ducharnos, para lavar los platos, etc.)

La pregunta es, ¿por qué este sistema es mucho más eficiente que otros? ¿qué tienen estas calderas para ofrecer un rendimiento hasta 20% mayor? Básicamente, se trata de una cuestión de optimizar al máximo los recursos que se consumen. Al producirse la condensación en el interior de la caldera, se aprovecha la energía del calor latente contenido en el vapor de agua de los humos que salen por la chimenea, además del calor sensible. Dicho de otra forma, aprovechamos el calor al máximo, por lo que consumimos menos combustible para producir la misma cantidad de energía.

A continuación, vamos a exponerte algunas de las principales ventajas de las calderas de condensación. Después de leerlas, entenderás más sobre su funcionamiento y sobre cómo ahorrar en calefacción con ellas.

  • Las calderas de condensación ahorran hasta un 15-20% sobre el suministro de agua caliente a 80°C, y entre el 20 y el 30% a 60°C. En edificios con calefacción por radiadores tradicionales, pueden conseguir un ahorro de energía que supera el 25%.
  • Si decidimos cambiar una caldera convencional tradicional por una de condensación, el humo que saldrá por la chimenea será blanco, es vapor de agua, ya que parte de la energía de las calderas de condensación provienen de los humos y es lo que hace que consuman menos.
  • Las calderas de condensación reducen las emisiones de gases a la atmósfera hasta en un 70%. Esto las convierte en sistemas de calefacción respaldados por instituciones y organismos oficiales, lo que implica que se pueden solicitar subvenciones y ayudas para su instalación y para sustituir tu vieja caldera, es importante considerar los planes renove de cada comunidad autónoma.
  • Las calderas de condensación son sistemas seguros y eficientes, y puedes amortizar la inversión en un breve plazo.

Cómo ahorrar en calefacción: manual de buenas costumbres

Si alguna tienes una caldera de condensación y alguna vez te has preguntado cómo ahorrar en calefacción, estos consejos pueden serte útiles. Aunque algunos parecen “de sentido común”, nunca está de más tenerlos en cuenta a la hora de planificar tu consumo energético.

  • Realiza un buen mantenimiento. Es decir, comprobar periódicamente que las distintas tomas (agua, gas y electricidad) de la caldera están en perfectas condiciones. Este mantenimiento también implica la revisión periódica por parte de un profesional autorizado.
  • Revisa la presión. Es interesante que de vez en cuando mires cuál es la presión de tu caldera de condensación. Lo ideal es 1,2 bar, con un margen superior o inferior del 25%. También debes purgar los radiadores, al menos, una vez al año, puedes hacerlo tú mismo.
  • Regula la temperatura. Cualquier manual sobre cómo ahorrar en calefacción con tu caldera de condensación hará especial hincapié en este punto. Es clave establecer una temperatura de trabajo para la caldera que se ajuste a tus demandas de calor. Aunque puede ser algo mayor en zonas frías, la temperatura ideal sería de 60ºC-70ºC, en el caso de radiadores, y entre 40ºC-50ºC si es suelo radiante. Y si tu caldera también produce a.c.s, conviene regular la temperatura por la que ésta saldrá de los grifos: si la caldera es mixta, recomendamos 40-50ºC; si es con acumulador, entre 50-60ºC en cualquier caso siempre se mezclará con agua fría en el punto de consumo.
  • Mantén un ambiente agradable. No permitir que la vivienda se caliente o enfríe demasiado te ayudará a ahorrar en calefacción en tu día a día.  Teniendo esto en cuenta, una temperatura que puedes tomar como referencia son 21-22ºC por el día y 18-19ºC por la noche.
  • Utiliza termostatos programables y válvulas termostáticas en los radiadores. Otro punto importante para hacer un listado de consejos sobre cómo ahorrar en calefacción. Utilizar estos aparatos hace que la caldera se apague o encienda según tus hábitos y tus necesidades. Las válvulas termostáticas, por su parte, sirven para regular la temperatura de las habitaciones de forma automática. El ahorro con estos dispositivos puede superar el 10%.
  • Controla la difusión del aire caliente. Si la calefacción es por radiadores, básicamente, debes evitar poner ropa u otros objetos pegados a los radiadores o encima de ellos. También se recomienda no poner muebles o sillones justo enfrente de los radiadores, ya que esto entorpecería la distribución equilibrada del calor. Si se trata de suelo radiante, hay que pensar en un mobiliario que no ocupe una superficie mayor al 15% para permitir la distribución del calor.

Esperamos que nuestros consejos para ahorrar con tu calefacción hayan sido útiles. Encuentra la mejor caldera de condensación para tu casa en www.junkers.es.

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