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El termostato para el control de la calefacción es un elemento muy importante para ahorrar dinero y aumentar el confort en la vivienda. En el mercado existen multitud de termostatos y controladores. Elegir uno u otro depende del modelo de caldera y del tipo de instalación (gas, gasóleo, pellets, instalaciones solares, etc.). En este artículo te contamos más sobre la gama de controladores para calderas de Junkers.

¿En qué se diferencian el controlador y el termostato de calefacción?

El funcionamiento del sistema de calefacción no es complicado: el agua se calienta en la caldera y se distribuye por un circuito cerrado de tuberías que distribuye el calor o bien por los radiadores o por el suelo radiante de la vivienda. Cuando cede el calor, el agua se enfría, retorna a la caldera, donde vuelve a calentarse para empezar de nuevo el ciclo. ¿Cuál es la función de los termostatos y controladores? Básicamente, activar o desactivar el funcionamiento de la caldera, . Dicho de otra forma, los termostatos y los controladores son dispositivos diseñados para hacer que la calefacción se encienda o apague ayudándonos a ahorrar energía y mejorar la eficiencia de las calderas.

Sin embargo, y aunque tienen el mismo objetivo, el funcionamiento de ambos dispositivos es diferente. La función del termostato es graduar la temperatura, lo que nos permite  consumir únicamente el calor que realmente necesitamos. Actualmente, en el mercado podemos encontrar termostatos tradicionales o “analógicos” (equipados con una rueda para  aumentar o disminuir la temperatura), y termostatos digitales (que incorporan una pantalla en la que puedes ver y marcar los grados).

Los controladores, por su parte, son equipos más precisos y con más funciones. Generalmente son  programables, se les puede llamar cronotermostatos y permiten activar la calefacción en horas de funcionamiento que aseguraren el máximo confort, y pueden incorporar otras funciones adicionales además de indicar la temperatura, cómo modo vacaciones, o temperatura antihielo como sistema de seguridad por si baja demasiado la temperatura en la vivienda. Su principal ventaja es que permiten controlar el funcionamiento de la caldera de forma exacta por días e incluso por horas.

Por último, cabe destacar otro tipo de sistemas de control, los llamados cronotermostatos modulantes. Actualmente, éstos son los dispositivos que mayor ahorro ofrecen, aumentando la eficiencia de la caldera hasta un 4%.

Los controladores y termostatos tradicionales aportan una señal de encendido o apagado de la caldera según se haya alcanzado o no una temperatura seleccionada. Los cronotermostatos modulantes van un paso más allá, ya que disponen de una sonda que capta la temperatura del exterior y del interior de la casa. Con esta información, el dispositivo es capaz de variar la potencia de la caldera para conseguir una temperatura de impulsión al circuito de calefacción que se traduzca en una temperatura de confort óptima. Actualmente, la instalación de los termostatos modulantes es obligatorio en las calderas de condensación que se instalan en los edificios de nueva construcción.

¿Cómo puedo controlar la temperatura del hogar y ahorrar dinero?

Cada termostato puede ofrecerte unas funcionalidades, así que dependiendo de tu caldera y de tu vivienda deberás elegir un tipo u otro. En todos los casos, utilizar el termostato de las calderas de manera correcta puede ayudarnos a ahorrar entre un 8 y un 13 % de energía.

Para controlar la temperatura de la vivienda haciendo un uso óptimo de termostatos y controladores es necesario tener en cuenta dos conceptos: la temperatura de inercia y la temperatura de confort. La temperatura de inercia es la temperatura mínima que hay en una vivienda, independientemente de las condiciones exteriores. Esta temperatura depende de la envolvente de la casa, la orientación, el aislante, etc. La temperatura de confort, por su parte, es aquella necesaria para obtener una sensación térmica agradable en el interior de una casa.

La diferencia entre la temperatura de inercia y la temperatura de confort es la denominada “temperatura intermedia”. Lo aconsejable es que la diferencia entre la temperatura intermedia y  de confort no sea superior a 5ºC, porque cuanta más diferencia haya entre ambas, más combustible consume la caldera para llegar a la temperatura fijada. Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios, una temperatura interior de 21-23ºC se considera confortable. Fuera de este rango, estaremos derrochando energía (cada grado supone un gasto energético del 7%) y perdiendo confort.

Consejos para ahorrar utilizando el termostato de las calderas Junkers

Con el fin de mejorar el controlar la temperatura y el gasto energético en el hogar, Junkers pone a disposición de sus clientes un amplio catálogo que incluye relojes programadores, cronotermostatos, termostatos ambiente y centralitas de regulación mediante sonda exterior.

La gama de controladores modulantes Junkers ha sido desarrollada especialmente para proporcionar un control para sistemas de calefacción y producción de ACS, bien por calderas, bombas de calor o combinaciones con sistemas solares.

En todos los casos, se trata de cronotermostatos y termostatos con gran cantidad de funcionalidades y uso intuitivo gracias a la opción de configuración automática, sus mensajes de texto y su display de grandes dimensiones con pictogramas. Entra en nuestra web y elige el mejor modelo para ti.

Algunos consejos que te ayudarán a ahorrar dinero con los termostatos y controladores de Junkers son:

  • En las viviendas que están vacías durante gran parte del día, se recomienda instalar controladores programables para fijar las temperaturas en diferentes franjas horarias e incluso por días en función de las diferentes tarifas eléctricas. Algunos controladores Junkers como el modelo CR 80 RF, también incluyen un modo vacaciones para controlar el encendido y apagado por días, lo que garantiza el uso óptimo de la caldera y un control del gasto de energía.
  • Bajar la temperatura del termostato de las calderas 3 o 4 grados contribuye a ahorrar mucho dinero sin renunciar al confort. Hacerlo al salir de casa o durante la noche ayuda a mantener la temperatura gastando menos energía.
  • Mantén una temperatura constante en tu vivienda. Los expertos aconsejan mantener una temperatura de 16-18 grados durante la noche, y entre 20-21 grados durante el día. Gracias al termostato de la caldera, podrás controlar perfectamente esta temperatura.
  • En lugar de encender la caldera cuando hace frío y apagarla cuando la casa ya está caliente, los expertos recomiendan programarla automáticamente gracias a los controladores, por ejemplo, dando la orden de que el sistema se encienda cuando la temperatura esté por debajo de los 20 grados durante el día. De esta forma, calentamos poco a poco la casa, no encendemos y apagamos el sistema, no forzamos la caldera y ahorramos energía y dinero.
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